martes, 23 de septiembre de 2014

AMOR-ODIO

No sé si es por el olor a lluvia,
o por los truenos que se avecinan,
solo sé que me acuerdo de ti,
de ti y de mi,
de nosotros,
en conjunto,
de lo que eramos,
días lluviosos
o poderosos huracanes
dispuestos a arrasarlo todo,
a arrasarse.

Ese era nuestro problema,
queríamos el mundo
pero no sabíamos ni empezar tan siquiera por nosotros.

Eso nos destruyó,
tú y tus ironías
yo y mis pijadas varias,
nuestros 'te quiero' falsos.

Sigue lloviendo
y creo que todo el agua me cae a mi,
estoy empapada,
de dudas y pensamientos lejanos,
te quiero,
más bien,
te necesito,
en mi cama,
a mi lado,
abrazandome
y viendo desde la ventana,
como el mundo se (nos) hace pedazos.

Quizás esté equivocada
y solo necesite que me caiga más agua encima,
para darme cuenta de que no volverás,
de que estoy sola.

Es de noche
y ya no duermo,
miro al cielo
mientras el Marlboro se consume en mi mano,
hecho cenizas,
como nosotros,
que decepcionante.

Ya ha dejado de llover,
¿no dicen que después de la tormenta viene la calma?

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